La Madre, el Hijo y el Clásico mundial

ramicubaPublicado por

“Tengo un bate y 2 pelotas.”

El Pelotero.

El Hijo

En la serie nacional de 1998-99 yo tenía 10 años. Lo más importante en ese momento de mi vida era la pelota. Para un niño normal de esa edad, era más relevante montar bicicleta o comer helado de chocolate. Pero yo no tenía bicicleta y por culpa del bloqueo, según Guarapo, casi nunca había helado, ni chocolate. Si sacaban helado, te quedabas helado. Y luego tenías que explicarle a tus papilas gustativas, a que se estaban enfrentando:

—Hay que diversificar el paladar. Este sabor no es naranja, ni es piña. Es “NaranjaPiña”.

La serie nacional, al contrario, la podía disfrutar sin límites, en vivo, en directo y a todo color. Eran 16 equipos agrupados en 4 grupos. Jugaban todos contra todos y para el bien de todos. El pase a semifinales se discutía al mejor de 5 juegos, entre los 2 mejores de cada grupo. El que ganaba el grupo pasaba a semifinales y el que perdía, pasaba a llorar pa´ maternidad. Las semifinales se jugaban al mejor de 7 juegos. El ganador pasaba a la final y el que perdía, pasaba a llorar pa´ maternidad. La final era al mejor de 7 juegos. El que ganaba pasaba a ser el campeón y el que perdía, pasaba a llorar pa´ su casa, porque ya estaba llena maternidad.

La Isla de la Juventud, mi ciudad, era la sorpresa del campeonato. Estábamos discutiendo el pase a semifinales frente al poderoso y favorito equipo de Pinar del Río. Si usted no es un lector cubano debe saber que esto era una pelea de león pa´ mono. Con el mono amarrado, drogado y con un trapo en la boca. El duelo llegó al 5to juego. Mi pura hinchaba por Pinar y yo por La Isla. Nos sentamos en el sofá, igual que siempre, uno al lado del otro. Después de bajar un pote de helado de “NaranjaPiña”, La Isla ganó, y pasó a semifinales. Mientras que mamá y los pinareños, como usted ya sabe, se fueron a llorar pa ́ maternidad.

La Madre

En los años 1998-99 mi madre tendría aproximadamente 32 años, o 23… depende de la edad que ella quiera decir. Solo estoy contando la historia, no me metan en problemas con la pura. Ella llevaba más de 3 años trabajando turnos de 24 horas un día sí y uno no, en la sala pediátrica de cuidados intensivos del Hospital General Docente Héroes del Baire, en el municipio especial Isla de la Juventud. O dicho brevemente, el único hospital.

Si usted no es un lector cubano pensará que una doctora pediatra intensivista con un calendario tan ocupado tenía una vida económicamente resuelta. En cambio si usted es un lector cubano, seguramente se sonrió, ante la incredulidad del lector extranjero. La realidad es que vivíamos básicamente de las caridades de los pacientes, o mejor dicho, de los padres de los pacientes. Porque todos saben que los niños convalecientes no están muy bien económicamente.

Su salario era de los más altos de la sociedad cubana. Rondaba aproximadamente en 20 dólares al mes. Pero un par de zapatos para su hijo mayor (o sea, yo) costaba 20 dólares y un vestido para su hija menor (o sea, yo no, mi hermana) costaba 10 dólares. Así que mi hermana tenía un vestido y yo calzaba solo el zapato del pie derecho. Si usted no es un lector cubano, probablemente abandone la lectura ante la incoherencia de lo expuesto. En cambio si usted es un lector cubano, sentirá nostalgia, y se llenará de recuerdos de su madre haciendo trucos de magia para darle de comer. Porque en Cuba todas las madres son magas, la madre mía, la madre tuya y hasta la madre de los tomates.

Ese día era el 5to juego entre Pinar y La Isla. La madre llegó a la casa exhausta después de una larga jornada laboral. Sin remolonear ni un segundo, se sentó en el sofá con el niño, a disfrutar la pelota y un pote de helado de “Naranjapiña”. Después de unas horas. El pote de helado tocó fondo y Pinar perdió el partido.

El Clásico Mundial

Hoy es Martes 7 de marzo, del año 2023. En unos minutos, Cuba debutará contra Holanda en el Clásico Mundial de Béisbol. El niño ahora tiene 33 años y la madre tiene la edad que le antoje tener. El niño vive en la ciudad de Redmond, Washington State, en los Estados Unidos. La madre vive en el continente africano, en la ciudad de Gaborone, en Botswana. Hace 6 años que no están cerca físicamente, que no se abrazan. Hace 6 años que no comparten sofá. Si usted es un lector foráneo, debe saber que este juego ha generado mucho debate. Los mejores peloteros cubanos no son parte del equipo, por problemas políticos. Entonces para unos, es el equipo Cuba. Para otros, es el equipo del núcleo del partido.

Son las 6:00 de la mañana en Gaborone y las 8:00 de la noche en Redmond. Entra una videollamada de Whatsapp al teléfono del niño que contesta al instante:

—Pura.¡ Qué linda estas!
—Gracias mi amor, como no soy bonita te lo agradezco más. ¿Estás listo pa´ver el juego?
—Sí, ya estoy en el sofá. Listo pa´ la acción.
—Hoy nos hacemos un ramo de tulipanes, y mira lo que tengo en la mano.
—Coñoooo pura, que rico!!! Como debe ser, heladito de chocolate.

32 comentarios

  1. Grande! Llevaba tiempo esperando una nueva entrega de «Hablando por Hablar», y me encontre con esto…
    Rami es una de las voces mas originales en el humor de la Isla (notese la matriuska de ironias).

  2. Recuerdos que son inolvidables, el cubano sabe de que se está hablando, así mismo helado naranja piña que lo que menos sabía, ni a naranja ni a piña jaja pero se comía jajaja

  3. Hayyyyy, quien ganó??? Me encantó Ramiro. Lo describes y me transporto en el tiempo y esos años, mis 15 años. Entre risas y nudo en la garganta. Que grandes las madres cubanas. Espero leerte más. Un abrazo 🤗

  4. Eres un genio, ese que a pesar de la distancia es capaz de rememorar el pasado de la mejor y artística manera. Te amo mucho mi niño. Bendiciones miles.

  5. Me imagino las broncas que han de haberse librado en ese sofá en cada playoff. Recuerdo como si fuera hoy como perdimos el pase a la semifinal y nos fuimos todos a llorar pa ́ maternidad.

  6. Que bonito!! Que tiempos!! Me recuerda mi infancia, todos teníamos esa pasión por el béisbol. Luego empezaron con las mesas redondas y se jodio todo.

  7. Me reí, me enfurecí y a la vez me entristecí. Todo pasó junto, en un breve instante a diferencia de tu historia mi Cuadro, que tuvo que esperar años para ser contada. Besoss los queremos muchooooo.

  8. Muy bueno Ramiro, hay a quienes nos ha costado despertar, pero ya lo hemos hecho. Nosotros somos expertos en reír en desgracia, aunque en cualquier momento hasta por eso te condenaran. Saludos.

  9. Hacer reír en estos días es muy difícil, hacerme leer aun mas, pero valió la pena el tiempo invertido. me divertí , recordé. esta muy bien pensada la historia; eres bueno rami no dejes de alegrarle la vida a los demás.

  10. Aún no he comenzado a leer, pero la sabia intervención del pelotero al inicio me dejó maravillado, es difícil de superar.

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